Prólogo
10 Feb 2009 | por admin |Prólogo
En un punto indefinido de las siguientes 91 entradas, Julio Souto Salom sufrirá una metamorfosis por la que dejará de ser una persona real para devenir un personaje literario, ficticio. Es, en un sentido metafísico, la crónica de un suicidio; el texto será al tiempo un testimonio fiel de los hechos acontecidos y el catalizador fundamental del cambio.
Para esta mutación, ha sido imprescindible la voluntaria colaboración del autor del texto, Eduard Raban. Julio Souto debería estar siempre agradecido a este ciudadano que cedió altruistamente todos los ecos de su nombre. Con este gesto, mediante la aniquilación irremisible de la autoridad de su personaje, pudo entregarle el atributo que más había anhelado: la inmortalidad sólo propia de dioses y vampiros, la inmortalidad de las ideas.
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